Catedral de Segovia – España

Análisis Arquitectónico
La catedral de Segovia es de estilo gótico tardío, comenzó a construirse en 1525, después de que la Catedral Vieja, situada en los actuales jardines del Alcázar fuese destruida en 1510 durante la Guerra de las Comunidades.
La planta es de tres naves con crucero (la central y dos laterales, a su lado otras dos de capillas), más alta la central, ábside semicircular con girola, alrededor de la cual se disponen varias de las 18 capillas existentes en esta catedral.
El interior de la Catedral, magnifico, monumental, es un verdadero prodigio de luz, de armonía y de esbeltez. El interior, de planta de cruz latina, las tres naves están delimitadas por poderosas columnas que sirven de sostén a bóvedas estrelladas.
Sobre el crucero se eleva la cúpula. Las valiosas vidrieras de los ventanales escenifican momentos de la vida de Cristo; son obra de artistas flamencos y castellanos (SS. XVI y XVII).
Particularmente hermoso es el armónico ábside, auténtica sinfonía en piedra, de la que asoman los salientes (contrafuertes) de sus capillas, pináculos propios del gótico florido y otros detalles ornamentales.
El coro fue construido a finales del siglo XV para la catedral antigua. Ubicado en la nave central, entre las capillas de Santiago y San Andrés, pertenecía a la vieja catedral; su sillería, gótico-flamígera, es una maravilla. La arquería que forma el respaldo de sus sillas altas es conopial, encerrando otros arcos rebajados y apoyándose en ligerisimas columnas. Tanto el dibujo de la calada arquería como los arabescos del fondo son de un gótico ya avanzado.
Exteriormente, enseña decorativa temática, distintiva del gótico, en ventanales, gárgolas, cúpula, etc. realzada además su grandiosa fabrica y esbelta silueta por lo alto de su emplazamiento en lo mas alto de la ciudad. Se destaca de manera particular el ábside como un bosque de torrecillas, botareles y arbotantes.
La fachada principal, a occidente, se distingue por su sencillez y elegancia, sin mas adornos que los contrafuertes que señalan la separación de las tres naves y las molduras de las tres puertas. Encima de la puerta del Perdón, está presente una exquisita imagen de la Inmaculada.
El Claustro procede de la antigua Catedral que fue construido a finales del siglo XV (y que fue trasladado piedra a piedra a su actual emplazamiento), este claustro es una pieza casi perfectamente cuadrada, de cuatro amplias galerías, toda ella de piedra de sillería del país, con bóvedas altas y elegantes de simple traceria en todas ellas menos es una, que es un poco mas complicada. Están divididas en secciones por pilares y baquetones apuntados y arcos formeros; nervaduras ornamentadas con filetes de fronda.
La puerta que da entrada al claustro tiene una doble portada, característica del gótico florido, el tímpano descansa sobre un arco muy rebajado adornado con buenas esculturas.