La Catedral de Sevilla – España

La Catedral Sevilla está levantada en el mismo sitio que antes ocupó la Mezquita Mayor, de la que se conserva su alminar, conocido como la Giralda, el patio de los Naranjos y la puerta del Perdón.
El Patio de los Naranjos y la Giralda son del siglo XII, de estilo islámico; la construcción de la Catedral es de estilo gótico.
El mas famoso elemento constructivo de la Catedral es sin duda la Giralda, antiguo alminar de la mezquita almohade.
La fachada principal del templo esta orientada hacia poniente; tiene tres portadas que corresponden a la nave principal y a dos naves laterales. La situada a la izquierda, denominada portada del Bautismo, esta configurada con arquivoltas apuntadas. La del centro y con mayor proporción y solemnidad se levanta la portada dedicada a la Asunción de la Virgen. La portada de la derecha esta dedicada al Nacimiento y es obra, como la del Bautismo.
De las nueve puertas que dan acceso a la Catedral las de mayor interés artístico son las que se abren en el muro oriental del templo, denominadas de los Palos y de las Campanillas, con notables relieves de los tímpanos y figuras de ángeles y profetas, así como las del muro occidental llamadas del Baptisterio y de San Miguel.
En planta, el interior tiene forma rectangular con cabecera plana y deambulatorio. En las naves laterales se disponen capillas intercaladas entre los contrafuertes.
El interior de la Catedral Sevilla está distribuida en cinco naves y dos filas de capilla laterales. De cabecera recta, con capillas cuadradas en el testero, haciendo función de deambulatorio el tramo recto existente tras el Altar Mayor, con dos puertas a los lados del ábside. El punto mas alto de la Catedral se encuentra en el tramo del crucero, coincidiendo con el lugar donde se disponía el arruinado cimborrio, alcanzando esta bóveda los 40 m. de altura. La Catedral está compuesta por un conjunto de cuatro bloques formado por el Patio de los Naranjos, la Giralda, el Templo y el Sagrario. En él se pueden ver partes islámicas, renacentistas, barrocas y neoclásicas. Esta mezcla de estilos se debe a que el edificio data de varias épocas.
Las bóvedas de la catedral de Sevilla los tramos se cubren con bóvedas cuatripartitas. Un nervio espinazo recorre tanto el eje longitudinal como el crucero; las bóvedas del Coro, la Capilla Mayor y tres del crucero determinan una organización cruciforme, a base de complicadas nervaduras, siendo su diseño diferente de cada tramo. La bóveda de la Capilla Mayor es de terceletes y las otras cuatro (la del coro y las tres del crucero) son estrelladas.
El coro ocupa un tramo de la nave central del templo, frente a la Capilla Mayor, decorándose con muros de cantería, excepto en su frente, donde lo hace con una excepcional reja renacentista. En el interior del coro se dispone la sillería compuesta de dos cuerpos, en los que se disponen 117 sitiales tallados en madera; están realizados en estilo gótico mudéjar y representan esculturas de santos y relieves con escenas del Antiguo y del Nuevo Testamento.
El Trascoro como su nombre lo dice situado detrás del coro, es de composición manierista. Se organiza a base de tres templetes, guarnecidos por columnas toscanas sobre plintos, coronados por frontones. La fachada del respaldo del Coro es de orden dórico, hecha de mármoles y jaspes de varios colores.